Tras el incendio ocurrido el 19 de abril en la zona comercial de Mesa Redonda, la Municipalidad de Lima, emitió la noche del lunes 22 de abril, la ordenanza municipal n.° 2159 para verificar el estado de más de 18 mil locales comerciales. Publicada en el diario El Peruano, la norma edil establece un total de 5 zonas, conformado por las intersecciones del jirón Amazonas, jirón Conchucos, avenida Grau y la avenida Abancay, por el plazo de treinta 30 días a partir de su publicación en dicho diario. También, contempla la suspensión temporal de los efectos de las licencias de funcionamiento en las zonas 1 a 3 (sin atención al público).
Durante la primera semana de vigencia de la ordenanza de la Municipalidad de Lima 234 locales fueron clausurados. 2.303 locales comerciales fueron cerrados porque no colaboraron con las inspecciones municipales. Mientras que 1,839 aprobaron los estándares de seguridad, durante la inspección en las zonas 1 y 2. El 5 de abril se iniciaron los trabajos de inspección en la zona 3 de Mesa Redonda. Se empadronaron propietarios, comerciantes y trabajadores de los jirones Huallaga, Ucayali, Paruro, Andahuaylas y Ayacucho. Durante los siguientes días se hará una segunda inspección en las zonas 1 y 2.
«Ya cállate» cree que la ordenanza municipal n.° 2159 debió de implementarse con más cuidado. Si bien estamos de acuerdo con la fiscalización, creemos que el cierre del emporio es muy excesivo porque restringe el acceso al público y la venta de productos. Se necesitó de otro incendio para que la Municipalidad de Lima tome acción. Cuantas veces más se seguirá buscado orden en Mesa Redonda (con labores de fiscalización que deciden cuáles serán las galerías que seguirán atendiendo y cuáles serán cerradas) después de un efecto desencadénate como un incendio. Creemos que la ordenanza municipal n.° 2159 no soluciona el problema en sí, solo lo maquilla.
Según la Asociación de Importadores de Mesa Redonda, dicho emporio mueve más de US$20 millones al día y recibe entre 200 mil y 300 mil visitantes. Mesa Redonda cuenta con alrededor de 18 mil puestos comerciales, ya sean de ventas de productos para el hogar, limpieza, artículos de oficina, juguetes, de decoración, etc. En estos 30 días de cierre, tanto los visitantes como los comerciantes se verán afectados. Sobre todo, los dueños y los trabajadores de las 50 galerías encontradas en Mesa Redonda. No solo hablamos de cifras, hay gente que se quedará sin chamba. Creemos que dicha ordenanza debió de ser menos drástica.
Como hemos señalado. No se necesita de accidentes de magnitud para ponerse a trabajar. No hay que esperar a que otro “Incendio en Mesa Redonda” ocurra. Si la Municipalidad de Lima quiere de verdad ordenar la zona, para así ofrecer seguridad a los ciudadanos, no debería de tomarse solo 30 días para ello. Es un ejercicio constante que empieza revisando cuáles han sido los criterios bajos los cuales se han otorgado las licencias de funcionamiento a las galerías de Mesa Redonda. O capacitando a los trabajadores de Mesa Redonda, sobre las medidas de seguridad que deben tomar ante cualquier accidente. En sí, es un trabajo en conjunto, por parte de los fiscalizadores y los fiscalizados.
Ya han pasado 15 días desde que la Municipalidad de Lima puso en marcha la n.° 2159. Clausurando 234. Cerrando 2.303 locales comerciales. Y aprobando 1,839. Hace 2 días, el 5 de abril, se iniciaron los trabajos en la zona 3. Esperemos que los efectos causados por dicha ordenanza no solo traigan perdidas en la zona comercial de Mesa Redonda, más de US$20 millones diarios, sino traiga orden, seguridad, crecimiento económico en términos de comercio y pago de impuestos para el emporio comercial. Y así, sirva como precedente para logar que Mesa Redonda pueda llegar a ser una zona segura para el público.
